Flujo Vaginal
“¿Es normal el Flujo Vaginal que tengo?” Ésta es una pregunta que las mujeres se hacen con mucha frecuencia, pero desafortunadamente, por pudor o por ignorancia, no lo consultan con su médico, no acuden oportunamente a recibir el diagnóstico y el tratamiento adecuado, o peor aún, prefieren recurrir a remedios caseros y aceptan recomendaciones de tratamientos “mágicos” que pueden causarles más daño que beneficio.
Por eso es importante saber qué es esa secreción vaginal, que incluso una niña recién nacida puede presentar (en ese caso es una manifestación del estímulo que recibió de las hormonas maternas durante su gestación). Lo que debemos saber es que existe un flujo normal y que por diversas condiciones, de higiene principalmente, pero también por cambios hormonales puede volverse anormal e indicar la presencia de una enfermedad infecciosa o tan grave como un cáncer del tracto genital.
Las glándulas del cuello de la matriz producen pequeñas cantidades de líquido que fluye continuamente a través de la vagina, para arrastrar consigo células viejas que se descaman de la mucosa vaginal y algunos microorganismos manteniendo así limpia y saludable la cavidad vaginal. Este fluido generalmente es claro, de olor característico y su color y consistencia varían de acuerdo con las faces del ciclo menstrual (es más espeso y elástico cuando se da la ovulación o en la lactancia e incluso en la excitación sexual.)
En la vagina conviven normalmente un conjunto de gérmenes sin causar ninguna enfermedad. Su composición es característica para la especie humana, tanto en número como en su distribución en el organismo. Esta flora humana normal constituye un importante mecanismo de defensa que evita en lo posible la invasión y el desarrollo de microbios que pueden causar enfermedad en esta área.
Las señales que pueden ser indicio de problemas son el aumento en la cantidad de flujo, cambio de color, mal olor e irritación vaginal y vulvar, o un flujo manchado de sangre cuando no se está menstruando o después de la menopausia.
Cuando consultar al médico
Estas señales pueden presentarse si se alteran el equilibrio hormonal y el medio ambiente de la vagina, ya sea por higiene inadecuada, por enfermedades como la diabetes, por mal-nutrición, por estados que disminuyan las defensas (como el embarazo), con contacto sexual con personas que tengan alto riesgo de padecer enfermedades de transmisión sexual, por el uso de duchas vaginales, desodorantes, ciertos jabones o baños de espuma, tampones, ropa ajustada y sintética y por el consumo de antibióticos en forma prolongada.
En las diferentes etapas de la vida de la mujer suele haber flujo vaginal anormal por las condiciones ya mencionadas, pero con algunas medidas preventivas pueden evitarse. Por ejemplo: a las niñas menores de 7 años de edad que aún no han aprendido a limpiarse de forma adecuada después de utilizar el inodoro (y lo hacen de atras hacia adelante arrastrando excremento y gérmenes patógenos a la vulva y vagina), podemos enseñarles la manera correcta de hacerlo (de adelante hacia atrás usando papel higiénico suave y siempre lavándose las manos con agua y jabón antes y después.) En la pubertad y en la adolescencia es común que las niñas usen ropa muy ajustada, gruesa y de material sintético como jeans o pants, durante todo el día, lo cual aumenta la temperatura a nivel genital y perianal y evita la ventilación, lo que a su vez propicia el desarrollo de esporas, hongos y otros gérmenes que causan irritación del área afectada e infecciones que no son de trasmisión sexual pero que ameritan tratamiento médico y modificación de los hábitos.
La flora vaginal normal cumple un importante papel en el sistema inmunológico, que ayuda a evitar la colonización de bacterias que pueden ser patógenas.
La mujer que ha iniciado su vida sexual tiene riesgo de presentar flujo vaginal anormal por falta de higiene de ella, de su pareja o de ambos, o por tener relaciones sexuales ocasionales sin usar la protección apropiada, como los preservativos, con alto riesgo de adquirir una enfermedad de transmisión sexual (Actualmente en nuestro país más de 15 millones de personas adquieren algún tipo de estas enfermedades cada año).
Durante y después de la menopausia las mujeres que presentan flujo vaginal deben acudir al médico ya que este es un signo altamente sospechoso de una enfermedad maligna como el cáncer de la matriz.







